domingo, 8 de marzo de 2015

Ayer terminé con mi enamorado. Yo tenía planes junto a él e hicimos promesas que ahora jamás serán cumplidas. Me hubiera gustado hacerle una publicación en unas de mis redes sociales para el con todas las fotos que tengo en mi tablet de él. Pero no quiero que todos vean lo sucedido. Me duele mucho separarme de él. Sé que solo han sido cuatro meses, pero para mí eran muchos años riendo a su lado, la pasábamos genial y no es que una persona intervino, solo sentimientos confusos que no me dejan pensar. 
Hoy recibí una llamada de su madre donde me decía que no debí terminarlo y que él está llorando. Me duele mucho más escucharlo de la boca de su madre y quisiera decirle y darle mis motivos, pero no puedo. No puedo decirle la verdad. Siento que he decepcionado a muchas personas y no quiero hacerlo más. Tenía que terminarlo para que él ya no sufra más. Lo escribo aquí porque estoy segura que nadie lo leerá. Nadie sabe que tengo un blog.
Espero que el entienda que lo hice pensando en él y que a mí me duele la situación tanto como a él.
Me siento frustrada, he tomado una gran decisión y siento que nadie me poya en este momento. Hace una semana que mi papá no me dirige la palabra y es duro. Es duro saber que tu propio padre te da la espalda y que no le interesa si tu sigues respirando en esta tierra. Me siento culpable y así me lo repite mi madre una y otra vez: "TU TE LO BUSCASTE".
Últimamente nuestra relación no fue buena y yo no sé ya que hacer para solucionarlo. Desde pequeña quise resaltar en cualquier cosa para que mis padres se sientan orgullosos de mi. Que sientan que su hija es buena en algo mas que hacer renegar; me sentía presionada. En mi primaria sentía que todos mis compañeros se burlaban de mi físico, yo he sido desde pequeña el modelo de niña "gordita" y quizá fue por eso que atraje los insultos de mis compañeros. Entendí por eso que debía defenderme de ellos y que no debía dejar QUE ME HICIERAN SENTIR MAL. Fue desde ese momento que decidí enfocarme en otro mundo distante. Me cambié de colegio y busque la aceptación de mis compañeras y compañeros. Fue bonito sentirme dentro de un grupo donde tu no eres la victima. Mi nuevo colegio era súper y yo estaba muy feliz, sobre todo porque tenía a mi mejor amiga conmigo; quizá fue ahí que me volví a la defensiva, contestona en otras palabras; he aprendido de mis errores y quizá por no saber callarme ante las injusticias o por simplemente defenderme cuando me acusaban de algo que no hice es que logré que mi papá ya no me hable. Sé como es mi papá y esto no acabará pronto.