Encomienda al Señor tu camino;
confía en el, y el actuara.
(Salmo 37:5)
¿Alguna vez han sentido un vació en su corazón?
Yo la sentí muchas veces y créanme que nadie pudo llenar ese vació hasta un 9 de Mayo cuando abrí mi corazón a Cristo, y cuando le entregué mi tiempo al señor.
No puedo decir que mi vida fué triste antes de ser adventista, ni que me encontraba perdida en este mundo lleno de vicios y pecados. Desde antes no me gustaban las fiestas y no me gustaba SALIR, ERA UN JOVEN HOGAREÑA LLENA DE ILUSIONES Y APTITUDES DE SALIR ADELANTE. (COMO AHORA) Pero me faltaba algo. Me considero una persona curiosa, me gusta averiguar el porqué a todos. Yo era católica, y no me quejo, pasé momentos bonitos. hice los tres primeros sacramentos de la religión católica, conocí a muchas personas, hice amigos, y me quedé con recuerdos inolvidables. Pero cuando me preparaba para hacer mi confirmación no me sentía feliz.
Miraba a mi alrededor y era diferente, no encajaba con los demás. Ellos se "vacilaban", salían a fiestas, algunos tomaban y se drogaban a su corta edad. (No todos) Y vestían de una manera exagerada, se comportaban diferente a mi. No digo que sea un monja o algo así. Me sentía ignorada. Pero no estaba sola, estaba con mi mejor amiga, aquella persona que siempre estuvo a mi lado y que era igual a mí, aunque yo siempre tuve una chispa de exageración, soy mas habladora. Yo iba a muchas fiestas religiosas, participaba en las procesiones de los santos, todos sin excepción y creí que de ese modo me acercaba a Dios. Pero me equivoqué. Porque Dios no quiere que tu cargues estatuas ni que adores a otros Dioses que no sea a él, el padre eterno y poderoso rey de reyes.
Ella empezó a ir a una iglesia adventista y me insistió tanto que para que no se sienta triste decidí ir. El primer día que fuí todos me recibieron con una sonrisa muy grande, me entusiasme, pero me sentí incomoda con tantas faldas y ternos. Pero me llamó la atención la participación de jóvenes, cuando entablé conversación con ellos me sorprendí, sentía que había encontrado a mi grupo. Todos hablando de Dios, era bonito ver que no todos los jóvenes pensaban en cosas morbosas, ni que todas las mujeres se ponían faldas cortitas para llamar la atención.
Quise venir otra vez el próximo Sábado y me presentaron a muchas personas. Empezé a ir a los grupos pequeños, a Conquistadores, a JA. La persona que me ayudó en todo este tiempo incluyendo a mi mejor amiga Ariana, fué la Hna Maria José. Esa joven que me acompaña en la foto. Muy animadora que me enseñó que necesito a Cristo en mi vida, que solo con él puedo lograr cosas grandes en mi vida. Que debo seguir su camino. Solo en el. Solo en el mi vida tiene sentido. Me ayudó bastante y me llevó a mi primer campamento "Al cielo", justo ahora debe estar en otro campamento junto con mi mejor amiga y otros jóvenes. Yo no pude ir, porque no me dieron permiso, aún así se que el señor tiene cosas grandes para mi, siempre se haga su voluntad y no la mía. Me siento feliz siendo parte de la familia de Ilo "B" en la iglesia adventista del séptimo día.
Gracias Dios.