viernes, 29 de mayo de 2015


Les presento mi ensayo, el cual me permitió representar mi institución educativa. Espero les ayude y sirva como referencia. El objetivo de este ensayo es demostrar la vigencia de las ideologías de Mariátegui, ideas que no se han extinguido y que por el contrario siguen en pie. También para que la juventud conozca los grandes aportes del ayer para el hoy de José Carlos Mariátegui y no lo guarden en el baúl del olvido. Metafóricamente hablando. 


“José Carlos Mariátegui: Grandes aportes 

del ayer para el hoy”


Probablemente para muchas personas José Carlos Mariátegui no fue más que uno de los muchos escritores en el Perú, quedando en el olvido para el recuerdo de muchos estudiantes, el cuál gracias a una tarea resurgió de la memoria de muchos estudiantes, es así que después de las pautas dadas en los salones y la minuciosa lectura de su obra máster es que llegamos a la conclusión de que este gran ideólogo peruano, no fue uno de los muchos que se dedicó a criticar la realidad de ese entonces.
Pero José Carlos Mariátegui no fue uno más, Mariátegui fue un gran aportador a la cultura peruana y la sociedad, resaltando que pertenece a la gran generación del ‘20.
“Los siete ensayos de interpretación de la realidad peruana” es una obra que presenta todas las ideas marxistas de Mariátegui, fue el primer aporte a la historia peruana ya que a partir de 1928, fecha en la que fue publicada, comenzó el desarrollo de la situación jurídica, social y económica de nuestro país. Dichos ensayos permitieron que muchas personas extranjeras y nativos conocer a fondo los cambios y cuestionamientos del Perú en aquel entonces.
La formación intelectual del escritor expresada en su obra fue la base de una reflexión muy importante acerca de nuestros orígenes.
Debemos entonces valorar a José  Carlos Mariátegui como un “ideólogo realizador”, un hombre de acción y pensamiento, como el primer teórico marxista que intentó recrear el marxismo, nos lleva a realizar un recorrido por los múltiples problemas que aquejaban a nuestro Perú a  inicios del siglo XX. Y todas aquellas críticas que Mariátegui hace al Perú no se han extinguido, por el contrario mantiene una gran vigencia en muchos aspectos que detallaré a continuación.
Los peruanos año a año hemos luchado por derrumbar los grandes obstáculos que nos permiten ser un país integrado, obstáculos como el analfabetismo, el racismo, la explotación a los trabajadores, la corrupción, etcétera. Y esta lucha se vuelve más difícil frente a las autoridades que no hacen lo suficiente y que problemas como estos los minimizan y los colocan en un segundo plano; a esto se suma la poca conciencia de los pobladores, la ignorancia de muchos frente a estos temas y el “no es mi problema” de todos. Tenemos que tomar conciencia, analizar la situación y ser parte de la solución y no del problema; porque para cambiar la situación del país, primero tenemos que cambiar nosotros.
Y uno de los primeros en criticar la situación del Perú fue el gran José Carlos Mariátegui.
Quién tomo el tema de la educación como un tema de vanguardia. Para comenzar en educación tenemos el gran problema de la educación para todos. Hasta el momento, el Perú no ha logrado cumplir los objetivos del programa Educación para Todos (EPT), establecidos por 164 gobiernos en el año 2000 de cara al 2015, y que se centraban en un acceso universal a la educación. El programa Educación para Todos (EPT) tuvo seis grandes objetivos, entre los que se cuentan la atención y educación de la primera infancia, la enseñanza primaria universal, las competencias de jóvenes y adultos, la alfabetización de los adultos, la paridad e igualdad de género y la calidad de la educación.
Nuestro país logró superar el 80% en la tasa bruta de matrícula de enseñanza preescolar. Asimismo, se estima que Perú será uno de los tres países de la región que conseguirán alfabetizar a más del 50% de la población adulta.
Sin embargo, también se indica que solo el 43% de adolescentes de zonas rurales termina sus estudios de primer ciclo de secundaria. Y esto a pesar de las grandes campañas dadas por el estado, como fue: “Campaña Educación Esperanza” la cual consistió en darles educación a todas las personas de las zonas rurales, sin importar la edad. Es cierto que este problema lo tenemos controlado y que el porcentaje de analfabetismo cada año disminuye, pero es una traba que hasta el día de hoy no la logramos superar.
La modernidad ha llegado a nuestras aulas, contamos con una infraestructura muy bien modernizada que nos facilita de un modo u otro el aprendizaje nuestro, en comparación con el ayer, dejamos las pizarras con tiza para darle pase a las pizarras interactivas en aulas, para ello debemos de conservarlo para que las futuras generaciones puedan gozarlas.
Si bien es cierto que Moquegua ocupa como departamento el primer lugar en rendimiento académico a nivel nacional. Cabe recalcar que el promedio con el que ocupamos el primer puesto es muy decepcionante, y díganme algo ¿Qué ocurre con las regiones de la sierra? En general, las regiones de la costa (incluidas Arequipa, Lima, Tacna y Moquegua) muestran rendimientos más altos, mientras que las regiones de la sierra y la selva (incluidas Apurímac, Huancavelica, Huánuco, Loreto y Ucayali) muestran los rendimientos más bajos.
Debemos de esforzarnos más y para ello el estado debe invertir en una competencia sana e intelectual, dando todas las facilidades a las diferentes regiones de nuestro Perú.
Por otro lado  José Carlos Mariátegui deja en claro el problema del niño proletario y el niño burgués, analizando la situación esto no ha cambiado ni se ha alejado de la realidad peruana con el tiempo. Muchas de nosotros estudiamos en un colegio estatal pagado por el estado, mientras que otros compañeros de diferentes instituciones pertenecen a colegios particulares. ¿No tenemos todos derecho a una educación del mismo nivel académico? Ese era el problema de la realidad peruana de aquel entonces y lo sigue siendo en el día de hoy. Como estudiantes exigimos profesores calificados, que vengan de buen humor, que no se enojen cuando les hacemos una consulta; ¿Pero como exigir tanto cuando el estado no les paga como que merecen? Si bien es cierto todos nosotros queremos profesores que nos ayuden a entender mejor, pero practiquemos la empatía y pensemos en las horas extras de los profesores, no reciben una capacitación académica completa, un bajo sueldo. Eso es una explotación.
Otro de los grandes problemas que afirma que las ideas de Mariátegui siguen en pie es el problema de la tierra.
Mariátegui sostiene que los españoles llegaron al Perú con una sed de arrebatarles todas las tierras a los campesinos, sin importarles que para ellos era su fuente de vida, el único medio para poder salir adelante, y un claro ejemplo de que este concepto aún sigue vigente es la problemática del “Proyecto de Tía María”. Este proyecto quiere construir una minera que explote el cobre, sabiendo que las tierras de muchos serán afectadas y sus animales también; esto es algo que el estado y la empresa constructora de dicho proyecto no toma en consideración.
Y se repite la misma historia: “Los colonizadores se preocuparon casi únicamente de la explotación del oro y de la plata”. Y esto es lo que ahora está sucediendo, la agricultura ha pasado a un segundo plano y es que para el estado es importante ser un país minero, ignorando la posibilidad de ser un país exportador. Muchos comparan al Perú como aquel mendigo sentado en una banca de oro, y esto lo demostrando con nuestro actuar sabiendo muy bien que poseemos una de las tierras más ricas, metafóricamente hablando. Si apostáramos por la agricultura quizá mejoraríamos nuestra economía y cuidaríamos a la vez nuestras tierras.
Y si profundizamos más en el tema nos daríamos cuenta que el latifundismo y el gamonalismo no se han extinguido, hay hacendados, dueños de chacra que tienen a su manso a trabajadores que realizan por ellos el trabajo en las tierras, quienes están más pendientes de la agricultura, creando así una problemática entre el estado y los supuestos dueños.
Y para terminar resaltaré el punto que José Carlos Mariátegui hablaremos de la religión y el joven de hoy.
Hoy en día los jóvenes dejaron de creer en aquel ser supremo que todo lo ve y todo lo juzga. La mayoría ha puesto en tela de juicio el hecho de: “Un Dios”, se convirtieron en jóvenes de Ciencia, si no ven no lo creen. Y es por esa mayoría por la cual los jóvenes de este siglo XXI son juzgados como aquella generación indiferente a un Dios. Si bien es cierto que muchos prefieren ir a un evento auspiciado que a misa o culto, también es cierto que esta responsabilidad recae en la educación dada por los padres, si formáramos un hogar bajo los valores Cristianos se volvería algo natural visitar un templo; hoy en día son los padres los últimos en decirte: “¿Hijo(a) a qué hora irás a misa o al culto?”. Se ven asesinatos, violaciones, antivalores que renacen de las cenizas que creíamos ya se habían apagado.
Está más que demostrado que Mariátegui nos forja una identidad propia, los ensayos representan el pensamiento de José Carlos Mariátegui. Sus ideas más originales del movimiento indigenista que el impulsó y su intensa preocupación por la cultura peruana, contribuyó a formar una nación integrada que rescatara las diferencias y asumiera los retos del presente y futuro.
Fue el primero en plantar los problemas que nos impedían ser un país integrado, con su muerte a los 36 años se dejaron muchas dudas vigentes, interrumpiendo un trabajo político-social. Lo consideraron un “Amauta” porque significaba maestro y sabiduría. Al morir esta frase fue para él: “El más grande cerebro de América Latina ha dejado para siempre de pensar.”
Jakeline Milagros Chahua Ccallomamani
5to “C”